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Qué revisar antes de pasar la ITV

Equipo técnico de Automoció Sant Miquel Publicado el 8 de septiembre de 2026

Respuesta corta

Antes de acudir a la ITV puedes comprobar fácilmente luces, neumáticos, limpiaparabrisas, matrícula, cinturones y el cuadro de instrumentos. Otros elementos requieren las comprobaciones y equipos propios de la inspección. Revisar lo accesible puede evitar defectos evidentes, pero no garantiza un resultado favorable: los criterios los fija la normativa vigente y los aplica la estación de ITV.

Antes de nada: qué es y qué no es esta lista

La ITV se rige por normativa y por un manual de procedimiento oficial que se actualiza con el tiempo. Lo que sigue no es el listado reglamentario de inspección ni sustituye a la fuente oficial: es un repaso práctico de aquello que un conductor puede comprobar por su cuenta antes de ir, sin herramientas y sin conocimientos técnicos.

Para los criterios concretos de aceptación o rechazo, la referencia es siempre la normativa vigente y el manual de procedimiento aplicable en el momento de la inspección.

Lo que puedes comprobar tú

Alumbrado y señalización

Es uno de los apartados más sencillos de comprobar antes de acudir. Con ayuda de alguien —o aparcado frente a un cristal— comprueba que funcionan todas las luces: posición, cortas, largas, antiniebla si las lleva, intermitentes de los cuatro lados, emergencia, freno (incluida la tercera luz si la tiene), marcha atrás y matrícula.

Comprueba también que las ópticas estén en buen estado —sin roturas, fisuras, agua en el interior ni opacidad acusada— y que no existan diferencias evidentes de funcionamiento, color o luminosidad entre ambos lados. Una lámpara fundida es trivial de sustituir antes y molesta de arreglar después.

Neumáticos

Revisa los cuatro, incluida la cara interior, que es donde el desgaste pasa desapercibido. Busca cortes, deformaciones, bultos en el flanco, cables a la vista o desgaste irregular. Comprueba que las medidas se corresponden con lo que autoriza la documentación del vehículo y que en cada eje son homogéneos.

En un turismo (categoría M1), la profundidad mínima reglamentaria en las ranuras principales es de 1,6 mm. Además del dibujo, revisa cortes, deformaciones, cables visibles y desgaste irregular.

Muchos neumáticos incorporan indicadores de desgaste en el fondo de los canales: si la banda de rodadura está al nivel de esos testigos, el neumático está al límite. Ante la duda, que lo mida un taller.

Limpiaparabrisas y lavaparabrisas

Que las escobillas limpien sin dejar franjas ni chirriar, que la goma no esté agrietada o despegada, y que el lavaparabrisas proyecte agua correctamente. Comprueba el nivel del depósito: un lavaparabrisas vacío es un fallo tan tonto como evitable.

Matrícula

Ambas placas deben estar presentes, legibles, bien sujetas y sin alteraciones, roturas ni suciedad que impida leerlas. Comprueba también que la luz de matrícula funciona.

Cinturones de seguridad

Todos los del vehículo, no solo los delanteros. Que se desenrollen y recojan con normalidad, que el anclaje cierre con firmeza y que la cincha no tenga cortes, deshilachados ni quemaduras.

Testigos del cuadro

Después de arrancar y de que finalicen los autochequeos del vehículo, comprueba si permanece encendido algún testigo de avería. La ITV controla distintos avisos y sistemas según el vehículo y su equipamiento.

Si tienes el testigo del motor encendido, conviene resolverlo antes: explicamos qué significa en esta guía.

Parabrisas y visibilidad

Revisa el parabrisas en busca de impactos o fisuras, sobre todo en la zona barrida por las escobillas y en el campo de visión del conductor. Comprueba que los retrovisores están completos y bien sujetos, y que no hay elementos añadidos que obstaculicen la visión.

Elementos exteriores evidentes

Piezas sueltas o mal fijadas, parachoques colgando, molduras despegadas, aristas cortantes, tubo de escape suelto o con fugas audibles, o fugas de líquidos visibles bajo el coche. Todo eso se ve en una vuelta alrededor del vehículo.

Lo que necesita equipos e inspección técnica

Hay elementos importantes que no puedes valorar correctamente por tu cuenta, por mucho que el coche "vaya bien":

  • Frenos: existen comprobaciones mecanizadas mediante frenómetro o dispositivos adecuados. La sensación al volante no permite valorar correctamente la eficacia, los desequilibrios y otros parámetros que se comprueban en la inspección.
  • Suspensión: la ITV comprueba el estado de sus componentes, fijaciones, holguras, daños y fugas. Una revisión Pre-ITV en taller puede incorporar comprobaciones adicionales con equipamiento específico, pero el conductor no puede valorar completamente el sistema simplemente circulando.
  • Orientación del haz y requisitos reglamentarios del sistema de alumbrado: se comprueban con equipo específico; a ojo no se puede.
  • Emisiones: requieren analizador u opacímetro según el tipo de motor.
  • Holguras en dirección y transmisión: se detectan con el vehículo elevado y con detector de holguras.
  • Estado de bajos y estructura: corrosión, fijaciones y elementos que solo se ven desde abajo.

Aquí es donde tiene sentido una revisión previa en taller: no para "aprobar" nada, sino para saber en qué estado real llegas y poder corregir lo que haga falta antes.

Documentación

Para la inspección, el Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV (versión 7.9) establece como documentación el permiso de circulación y la tarjeta ITV. El propio procedimiento contempla alternativas en determinados casos si alguno de esos documentos no se aporta.

Antes de salir hacia la estación

  • Retira los objetos que puedan dificultar el acceso a elementos que deban comprobarse.
  • Asegúrate de que la matrícula y los dispositivos de alumbrado sean perfectamente visibles.
  • Comprueba niveles y que no haya fugas visibles.
  • Si has cambiado algo recientemente, asegúrate de que quedó bien montado.

Una advertencia honesta

Repasar todo esto puede evitar defectos evidentes, pero no garantiza un resultado favorable. Quien decide es la estación de ITV aplicando la normativa vigente, y hay defectos que solo aparecen con las comprobaciones propias de la inspección. Lo que sí consigues es no perder un desplazamiento por una lámpara fundida o una escobilla rota.

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